Dengue y chikungunya: nuevas guias de vacunacion para viajeros ante la expansion global
Lo esencial
- 14,6 millones de casos de dengue y 12.000 muertes registradas globalmente en 2024
- Chikungunya supero 410.000 casos en las Americas
- Vacunas disponibles: Qdenga (TAK-003) para dengue e Ixchiq para chikungunya
- Proponen marco armonizado de evaluación de riesgo individual para viajeros
Una amenaza que se expande con el clima
Si estás planeando un viaje a Centroamérica, el Caribe o el sudeste asiático, hay algo que probablemente no está en tu lista de preocupaciones pero debería: el dengue y el chikungunya están llegando a lugares donde antes no existían. El cambio climático expande el hábitat del mosquito Aedes aegypti hacia nuevas latitudes — y con él, estas dos enfermedades que pueden arruinar tu viaje o, en casos severos, hospitalizarte.
El dengue y el chikungunya son enfermedades virales transmitidas por mosquitos del género Aedes, principalmente Aedes aegypti y Aedes albopictus. Sus rangos geográficos se están expandiendo debido al cambio climático, la urbanización y la globalización. Regiones antes consideradas libres de estas enfermedades — como el sur de Europa y zonas templadas de Norteamérica — ahora reportan casos autóctonos.
La creciente movilidad internacional ha multiplicado los casos entre viajeros de regiones no endémicas. Solo en 2024, Europa registró brotes autóctonos de dengue en Francia e Italia, algo impensable hace una década.
¿Cuál es la diferencia entre dengue y chikungunya?
Aunque ambos los transmite el mismo mosquito, son virus distintos con síntomas diferentes. El dengue puede evolucionar a formas graves con hemorragias y shock. El chikungunya raramente es mortal, pero provoca dolores articulares tan intensos que pueden durar meses — su nombre en lengua makonde significa literalmente "el que se dobla de dolor".
¿El problema? Los síntomas iniciales de ambos (fiebre, dolor de cabeza, malestar general) son tan parecidos entre sí — y tan similares a una gripe fuerte — que distinguirlos sin pruebas de laboratorio es casi imposible.
Nuevas vacunas, nuevos desafíos
Aquí vienen las buenas noticias — por primera vez en la historia, existen vacunas aprobadas para ambas enfermedades.
Para el dengue, la vacuna Qdenga (TAK-003) de Takeda ha recibido autorización en más de 40 países. A diferencia de su predecesora (Dengvaxia, que requería pruebas serológicas previas), Qdenga puede administrarse independientemente de si la persona tuvo dengue antes. Se aplica en dos dosis separadas por tres meses.
Para el chikungunya, la vacuna Ixchiq (VLA1553) de Valneva representa la primera y única opción aprobada. Es una vacuna de virus vivo atenuado que se administra en dosis única, lo que la hace especialmente práctica para viajeros con poco tiempo antes de partir.
Lo que las vacunas no resuelven
Sin embargo, los autores de la revisión son claros: tener vacunas no significa tener protección universal. Hay varios obstáculos.
Primero, la disponibilidad. En muchos países endémicos, las vacunas simplemente no están disponibles o tienen costos prohibitivos. Segundo, la evidencia a largo plazo sobre la duración de la protección sigue siendo limitada — los ensayos clínicos más largos tienen menos de 5 años de seguimiento. Tercero, no existe aún una vacuna contra el virus Zika, que comparte el mismo vector y muchas veces coexiste con dengue y chikungunya en las mismas regiones.

Sin embargo, los autores identifican brechas significativas en las recomendaciones nacionales para viajeros, con criterios que varian ampliamente entre países.
Recomendaciones clave
Los expertos proponen un marco armonizado que considere:
Historias médicas que incluyan infecciones previas por flavivirus, estado serologico y comorbilidades.
Acceso equitativo a vacunas tanto para viajeros como para poblaciones endémicas, evitando que la demanda de viajeros limite la disponibilidad local.
Implicaciones para América Latina
América Latina vive en el epicentro de esta historia. Brasil, México, Colombia y Perú concentran la mayor carga de dengue del planeta. Y aquí el desafío es doble: proteger a la población residente y gestionar el riesgo que trae el turismo.
Imagina este escenario: un viajero europeo contrae dengue en Cartagena, regresa a casa y un mosquito Aedes albopictus local lo pica. Ese mosquito ahora puede transmitir el virus a personas que nunca salieron de su ciudad. Esto ya ocurrió en Francia en 2023 y 2024.
La coordinación regional en estrategias de vacunación podría reducir significativamente esta carga, pero requiere algo que Latinoamérica aún no tiene: protocolos armonizados entre países vecinos. Hoy, las recomendaciones de vacunación para viajeros varían drásticamente entre Colombia, Perú, Brasil y México.
¿Qué puedes hacer antes de viajar?
Si planeas viajar a una zona endémica, estos son los pasos concretos que los expertos recomiendan:
- Consulta al menos 4-6 semanas antes del viaje. Las vacunas necesitan tiempo para generar inmunidad.
- Evalúa tu riesgo individual: destino, duración, temporada (la época de lluvias multiplica los mosquitos) y actividades planificadas.
- No dependas solo de la vacuna. El repelente con DEET al 20-30%, la ropa de manga larga y dormir con mosquitero siguen siendo la primera línea de defensa.
- Si ya tuviste dengue, infórmalo a tu médico. Una segunda infección por un serotipo diferente tiene mayor riesgo de dengue grave.

Los autores subrayan que las guías de vacunación deben actualizarse continuamente conforme avanza la evidencia científica y la situación epidemiológica global. En un mundo donde el cambio climático está redibujando el mapa de las enfermedades tropicales, la prevención ya no es opcional — es la nueva normalidad.
Fuentes
Anna Bogacka, Małgorzata Daniel, Agnieszka Wroczynska et al.. "Towards National Guidance on Dengue and Chikungunya Vaccination in Travellers: Lessons from Global Recommendations." Travel medicine and infectious disease, 2026-03-19. DOI: 10.1016/j.tmaid.2026.102972



